Bernard Werber es un autor más que interesante. Su actitud y sus reflexiones hacen gala de una inteligencia viva y brillante, plena de calidad y claridad. Esta novela es un buen ejemplo de ello. La trama combina dos historias, la investigación de una muerte en extrañas circunstancias y la aventura de una hormiga que se ve envuelta en una no menos misteriosa conspiración. Así pues hay dos niveles y el lector continuamente entra y sale del uno al otro. Ciertamente el más apasionante es el de las hormigas. El autor logra muy bien introducirnos en su mundo, en su escala, en sus necesidades y comportamientos.
Y eso es lo que nos interesa ahora. Al meternos en la ‘piel’ de un insecto, al ponernos en su lugar, apreciamos la vida de una forma muy diferente. La forma en que se organizan y comunican las hormigas pone en relieve lo que tenemos en común y lo que nos diferencia. Y de ambas cosas se puede extraer un especial aprendizaje. Qué es lo importante de la vida? Qué es lo prioritario? Cómo se cubre esa necesidad? Cómo se busca y procura mantenerse el equilibrio? Las hormigas tienen una manera y los humanos otra. El caso es que, bien mirado, muchas de sus características pueden sernos de interés y ayuda. Su escala de valores, su estructura social, su conciencia colectiva, su sentido de la solidaridad, su concepto práctico del individuo y su valor relativo para el conjunto.
Claro está que el hombre difícilmente puede llegar a emular tal orden y funcionamiento, pero bien vale la pena estudiarlas, pues a nivel de apertura mental aportan interesantes puntos de vista, apreciaciones, ideas con las que de otro modo raramente puede entrarse en contacto y considerarse. La vida está ahí, delante de nuestras narices, sólo hace falta que nosotros pongamos atención y la aprovechemos para nuestro crecimiento y entendimiento. De ningún área de la vida puede decirse que sea no válida para ese propósito. El reino de los insectos (especialmente los sociales) tiene mucho que aportarnos si lo estudiamos y nos adentramos en él.
Este libro es una buena introducción a tan fascinante mundo. Además el autor no se conforma únicamente con (re)presentarlo espléndidamente, sino que también va soltando perlas, acertijos y curiosidades muy atinadas y estimulantes (imprescindibles sus extractos de la ‘Enciclopedia del saber absoluto y relativo’), haciendo de su lectura una experiencia muy especial, intensa, viva, rica, dinámica, divertida, apasionante (quién da más? Con razón es un fenómeno mundial sin igual). Más información, como siempre aquí, en el blog. Un saludo.
PD:
Werber tiene otros dos libros que continúan la trama de 'Las hormigas'. El segundo es 'El día de las hormigas' y el tercero es 'La revolución de las hormigas', este último, extrañamente, no está traducido a nuestro idioma. Otro libro suyo que tiene buena pinta es 'El libro del viaje' y también parece interesante 'El árbol de los posibles' (este tampoco tiene traducción por ahora, parece ser).
Para profundizar más en el mundo de las hormigas es muy recomendable el libro 'Viaje a las hormigas' de Edward O. Wilson y Bert Hölldobler, que hacen un estudio científico fascinante, muy atractivo, ameno y accesible.
Otro gran clásico que complementa a la perfección este adentramiento en el mundo de los insectos sociales es 'La vida de las abejas' de Maurice Maeterlinck.
En cuanto a documentales, cabe destacar 'El secreto de las hormigas', de National Geographic (creo) y 'Hormigas al ataque', de la BBC.
Y como curiosidad un videojuego, SimAnt, algo antiguo ya pero entretenido y original. Nada más, hasta la próxima.
30/11/09
31/10/09
dientes de leche

Ickle y Lardee son un par de simpáticos dientes que viven pequeñas aventuras, conforme a la escala de su tamaño. Son creación de Inhae Lee, artista coreana-americana, que comparte sus peripecias en su blog (http://mymilktoof.blogspot.com/) y que bien merece una visita para pasar un rato entrañable y divertido. Que lo disfrutéis.
Creía que mi padre era Dios
Paul Auster es el responsable de este libro, pero no su autor, ya que es una recopilación de relatos enviados por los oyentes de su programa de radio. Es un libro curioso. Aparentemente no tiene mayor misterio y se lee con gusto y gana. Pero, hay algo muy especial en todas esas historias. Sirven para algo más que entretenerse y pasar el rato.
Por de pronto muchas contienen hechos sorprendentes, inesperados, chocantes, ‘inexplicables’. Cosas que impresionan a sus protagonistas porque se salen de lo normal, lo cotidiano, lo habitual, lo acostumbrado.
Esto ya nos da una pista importante sobre cómo funciona la memoria, cómo las personas recuerdan especialmente aquello que rompe sus esquemas y para lo que no tienen explicación. Por eso en este anecdotario abundan las casualidades increíbles, porque lo especial, lo raro, se ‘fija’ hondamente, mejor dicho: queda atravesado, atascado, ya que no se sabe como asimilarlo. Es esa incomprensibilidad la que mueve a compartir la experiencia, expresarla, verbalizarla. Al revivirla de esta manera uno se da otra oportunidad para analizarla de nuevo, reconsidera, reevalúa, los hechos y su propio papel en ellos. Y los otros pueden ayudarle con sus apreciaciones externas.
Al leer este libro nosotros podemos analizar esas situaciones desde fuera, y es justo lo que nos interesa entrenar. Perspectiva, amplitud de miras, capacidad de conexión. El puzle de la vida no se resuelve desmenuzando los datos sino aprendiendo a relacionarlos. Aquí hay buenos ejemplos para ir afinando esa habilidad.
Una clave importante para comprender algunos hechos reside en revisar nuestra forma de ver y entender. Tendemos a seguir siempre una lógica demasiado lineal, vemos las causas y efectos como una cadena de eslabones que siguen un orden cronológico. Pero, ahí hay dos fallos importantes. Primero, el tiempo es algo más rico y amplio que una simple línea, hay que aprender a valorarlo como un todo, como un ciclo, como una esfera, como un cuerpo. Así, a menudo para entender algo hay que leer la secuencia al revés de lo acostumbrado. Segundo, las causas y efectos no son elementos sueltos y diferentes, están íntimamente interconectados y la distinción de su orden es meramente accesoria. A la postre ambos participan de su encuentro y juegan a intercambiarse los papeles.
Bueno, esto ha quedado un poco confuso, así tan en abstracto. Vendría bien poner algún ejemplo en concreto para verlo más claro, pero casi prefiero que te tomes tú ese trabajo leyendo este libro si te interesa, jeje. Un saludo.
PD:
Al hilo de cómo funciona la vida puede ayudar el ver "Y tú qué sabes?", un documental que presenta diferentes áreas y aspectos que intervienen en la dinámica general de la existencia. Va bien echarle un ojo porque hace reflexionar con algo más de perspectiva y profundidad respecto a las cosas, pero con cuidado de no deslumbrarte demasiado con la forma en que exponen sus teorías. La gente se aferra con demasiada facilidad a cualquier explicación de apariencia científica y ya lo dan todo por solucionado. Por supuesto aquí se recomienda lo contrario, la información sirve para trabajarla en un proceso continuo, sin reparos ni adhesiones. Sólo así tiene algún provecho.
Por de pronto muchas contienen hechos sorprendentes, inesperados, chocantes, ‘inexplicables’. Cosas que impresionan a sus protagonistas porque se salen de lo normal, lo cotidiano, lo habitual, lo acostumbrado.
Esto ya nos da una pista importante sobre cómo funciona la memoria, cómo las personas recuerdan especialmente aquello que rompe sus esquemas y para lo que no tienen explicación. Por eso en este anecdotario abundan las casualidades increíbles, porque lo especial, lo raro, se ‘fija’ hondamente, mejor dicho: queda atravesado, atascado, ya que no se sabe como asimilarlo. Es esa incomprensibilidad la que mueve a compartir la experiencia, expresarla, verbalizarla. Al revivirla de esta manera uno se da otra oportunidad para analizarla de nuevo, reconsidera, reevalúa, los hechos y su propio papel en ellos. Y los otros pueden ayudarle con sus apreciaciones externas.
Al leer este libro nosotros podemos analizar esas situaciones desde fuera, y es justo lo que nos interesa entrenar. Perspectiva, amplitud de miras, capacidad de conexión. El puzle de la vida no se resuelve desmenuzando los datos sino aprendiendo a relacionarlos. Aquí hay buenos ejemplos para ir afinando esa habilidad.
Una clave importante para comprender algunos hechos reside en revisar nuestra forma de ver y entender. Tendemos a seguir siempre una lógica demasiado lineal, vemos las causas y efectos como una cadena de eslabones que siguen un orden cronológico. Pero, ahí hay dos fallos importantes. Primero, el tiempo es algo más rico y amplio que una simple línea, hay que aprender a valorarlo como un todo, como un ciclo, como una esfera, como un cuerpo. Así, a menudo para entender algo hay que leer la secuencia al revés de lo acostumbrado. Segundo, las causas y efectos no son elementos sueltos y diferentes, están íntimamente interconectados y la distinción de su orden es meramente accesoria. A la postre ambos participan de su encuentro y juegan a intercambiarse los papeles.
Bueno, esto ha quedado un poco confuso, así tan en abstracto. Vendría bien poner algún ejemplo en concreto para verlo más claro, pero casi prefiero que te tomes tú ese trabajo leyendo este libro si te interesa, jeje. Un saludo.
PD:
Al hilo de cómo funciona la vida puede ayudar el ver "Y tú qué sabes?", un documental que presenta diferentes áreas y aspectos que intervienen en la dinámica general de la existencia. Va bien echarle un ojo porque hace reflexionar con algo más de perspectiva y profundidad respecto a las cosas, pero con cuidado de no deslumbrarte demasiado con la forma en que exponen sus teorías. La gente se aferra con demasiada facilidad a cualquier explicación de apariencia científica y ya lo dan todo por solucionado. Por supuesto aquí se recomienda lo contrario, la información sirve para trabajarla en un proceso continuo, sin reparos ni adhesiones. Sólo así tiene algún provecho.
29/9/09
perro 'empanao'

Os dejo esta divertida imagen que pertenece a una campaña publicitaria. Aquí (http://adsoftheworld.com/taxonomy/ brand/lifebuoy) puede verse a mayor resolución. También hay un gato-cruasán y un hamster-magdalena.
Tao Te Ching
Si sólo pudieras leer un libro en toda tu vida tendría que ser este. Así de único es el Tao. Así de auténtico. Lao Tzu nos regala una obra inmortal, bellísima, inigualable. Se compone de 81 breves poemas. Al estar escrito en chino clásico se hace difícil lograr una traducción perfecta. La más fiel y lograda (al menos que yo conozca) es la de Stephen Mitchell. Por esto se recomienda especialmente su edición española, realizada por Gaia Ediciones. Que además acompaña el texto con preciosas reproducciones de pinturas tradicionales chinas. Dando como resultado uno de los libros más hermosos y queridos que puedas añadir a tu biblioteca personal.
Pues bien, el Tao nos habla de la esencia última (y primera), de la fuente de la que nace (y se sustenta) la vida. Y lo hace de la forma más simple y pura. Así el Tao está lleno de honda poesía, belleza, equilibrio y verdad. El Tao describe a la perfección el espíritu libre y sereno que alberga quien alcanza la paz interior. La actitud amable y paciente del que anda tranquilo y confiado.
El Tao no se explica con palabras, se siente con el corazón. El Tao no precisa de arduo pensamiento o reflexión. Más bien se encuentra y se comprende al liberar la mente de ideas y conceptos. Por eso se expresa en forma de paradoja. Sólo cuando la lógica deja de ‘razonar’ alcanza la mente a ver el sentido de esas aparentes contradicciones.
El Tao se lee y se disfruta cada vez con más gozo, pues si uno trabaja y se aplica en la dirección adecuada, pronto encuentra por sí mismo y en su propio interior los mismos principios que reflejan sus palabras.
El Tao ayuda a alcanzar el equilibrio, a vivir en armonía, libre de ataduras, preocupaciones, deseos, posesiones. El Tao inspira hondamente, orienta hacia la disposición idónea, hace de brújula infalible.
Las pinturas que lo acompañan también ayudan a entender parte de ese carácter, de esa forma de ser y entender la vida. En este sentido oriente es el complemento ideal para nosotros. Su sensibilidad pone el acento justo en lo contrario que occidente. Si tú miras un vaso con agua, puedes verlo medio lleno o medio vacío, pero cuando lo mira un chino lo que ve es la nada que lo rodea. Esto se aprecia muy bien en sus pinturas, siempre sutiles y vaporosas. Siempre cuidando de no perder de vista el fondo del papel. Pues en realidad la finalidad de su pintura es destacar ese vacío, rodearlo del más bello ornamento para poder apreciar mejor su belleza. Pues nada hay más hermoso, profundo y auténtico que ese vacío, que es el Tao.
PD:
Otro autor que entronca a la perfección con todo esto es Eckhart Tolle. Su lectura es profundamente provechosa, sabe transmitir de forma impecable lo relevante: Te enseña a centrarte en el presente, a liberarte de tus ataduras.
Es aconsejable comenzar con su 'El silencio habla', que es un librito breve, muy inspirado y muy evocador.
Luego podemos pasar al plato central, 'El poder del ahora', que desarrolla más detalladamente todo lo pertinente al tema.
Y después puede leerse algún otro libro que tiene si se quiere.
También puede ser interesante ver 'Eckhart Tolle en Barcelona', que es una conferencia donde expone magistralmente su experiencia.
Por último (que ya parece que tenga acciones de este tipo, jeje), cabe recomendar 'Eckhart Tolle's Music to quiet the Mind', un disco con una interesante selección de música relajante.
La música new age es una herramienta de gran utilidad a la hora de ponerse en sintonía con esa calma. Un disco muy especial es 'Essence' de Peter Kater. Otro es 'Zen' de Katsuya Yokoyama.
Ah, casi se me olvida. Otra obra que sirve para vivenciar ese equilibrio-quietud-paz es el documental 'El gran silencio' de Philip Groning. Sus casi tres horas de duración se convierten en una experiencia única, inolvidable, jeje.
Y vale por hoy, feliz serenamiento.
Pues bien, el Tao nos habla de la esencia última (y primera), de la fuente de la que nace (y se sustenta) la vida. Y lo hace de la forma más simple y pura. Así el Tao está lleno de honda poesía, belleza, equilibrio y verdad. El Tao describe a la perfección el espíritu libre y sereno que alberga quien alcanza la paz interior. La actitud amable y paciente del que anda tranquilo y confiado.
El Tao no se explica con palabras, se siente con el corazón. El Tao no precisa de arduo pensamiento o reflexión. Más bien se encuentra y se comprende al liberar la mente de ideas y conceptos. Por eso se expresa en forma de paradoja. Sólo cuando la lógica deja de ‘razonar’ alcanza la mente a ver el sentido de esas aparentes contradicciones.
El Tao se lee y se disfruta cada vez con más gozo, pues si uno trabaja y se aplica en la dirección adecuada, pronto encuentra por sí mismo y en su propio interior los mismos principios que reflejan sus palabras.
El Tao ayuda a alcanzar el equilibrio, a vivir en armonía, libre de ataduras, preocupaciones, deseos, posesiones. El Tao inspira hondamente, orienta hacia la disposición idónea, hace de brújula infalible.
Las pinturas que lo acompañan también ayudan a entender parte de ese carácter, de esa forma de ser y entender la vida. En este sentido oriente es el complemento ideal para nosotros. Su sensibilidad pone el acento justo en lo contrario que occidente. Si tú miras un vaso con agua, puedes verlo medio lleno o medio vacío, pero cuando lo mira un chino lo que ve es la nada que lo rodea. Esto se aprecia muy bien en sus pinturas, siempre sutiles y vaporosas. Siempre cuidando de no perder de vista el fondo del papel. Pues en realidad la finalidad de su pintura es destacar ese vacío, rodearlo del más bello ornamento para poder apreciar mejor su belleza. Pues nada hay más hermoso, profundo y auténtico que ese vacío, que es el Tao.
PD:
Otro autor que entronca a la perfección con todo esto es Eckhart Tolle. Su lectura es profundamente provechosa, sabe transmitir de forma impecable lo relevante: Te enseña a centrarte en el presente, a liberarte de tus ataduras.
Es aconsejable comenzar con su 'El silencio habla', que es un librito breve, muy inspirado y muy evocador.
Luego podemos pasar al plato central, 'El poder del ahora', que desarrolla más detalladamente todo lo pertinente al tema.
Y después puede leerse algún otro libro que tiene si se quiere.
También puede ser interesante ver 'Eckhart Tolle en Barcelona', que es una conferencia donde expone magistralmente su experiencia.
Por último (que ya parece que tenga acciones de este tipo, jeje), cabe recomendar 'Eckhart Tolle's Music to quiet the Mind', un disco con una interesante selección de música relajante.
La música new age es una herramienta de gran utilidad a la hora de ponerse en sintonía con esa calma. Un disco muy especial es 'Essence' de Peter Kater. Otro es 'Zen' de Katsuya Yokoyama.
Ah, casi se me olvida. Otra obra que sirve para vivenciar ese equilibrio-quietud-paz es el documental 'El gran silencio' de Philip Groning. Sus casi tres horas de duración se convierten en una experiencia única, inolvidable, jeje.
Y vale por hoy, feliz serenamiento.
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