De Annie Marquier, es un libro que trata sobre cómo nos
relacionamos con lo que nos rodea. Qué actitud adoptamos frente a
la vida. Básicamente, como en todo, hay dos opciones alternativas.
La positiva y la negativa. La madura y la inmadura. El proceso de
crecimiento y aprendizaje consiste primero en darse cuenta de la
existencia de un ‘estadio’ más elevado y luego en desprenderse de
aquello que nos impide alcanzarlo. Así pues todos empezamos desde
cero (nadie nace aprendido) y todos estamos en un punto intermedio,
con mayor o menor grado de inmadurez. Por tanto puede resultarnos
de gran ayuda o utilidad asimilar el contenido de esta obra.
En primer lugar la autora expone con diáfana maestría el patrón
inmaduro, que consiste en un ego exacerbado. La típica persona
incapaz de adaptarse, de fluir o de comprender lo que le rodea. O
sea, que vive en permanente conflicto y eso la obliga a estar siempre
a la defensiva e incluso se ve ‘forzada’ a atacar a los demás. A esta
actitud se la denomina ‘Victimitis’, pues quien la sufre se ve a sí
mismo como víctima de los demás y ve el mundo como algo hostil.
Este lamentable estado se debe a un continuo autoafirmamiento
motivado por cualquier suceso mal asimilado (trauma, complejo) y
que se retroalimenta a base de someter bajo su propio criterio todo
aquello que le rodea. A saber, el sujeto sólo ve y entiende las cosas
de una manera, la suya. Por tanto a todo aplica sus egoístas
prejuicios, creyendo, ciega, erróneamente, que esa es la única
‘verdad’, la ‘realidad’. Más claro aún: Quien se aferra a lo que ‘sabe’
no escucha ni aprende, se cierra en sí mismo, se atrapa en un nudo
que, a la larga, será su ruina.
Por eso nos interesa asumir la actitud madura, aquella que no
proyecta su responsabilidad hacia instancias externas, aquella que no
necesita culpar a nada ni a nadie, pues comprende que el poder y la
responsabilidad es completa y exclusivamente de uno. De esta forma
la vida se desarrolla en un plano más rico, amplio, satisfactorio. El
ego se disuelve y el ser se libera. Quien abre su mente se está
regalando plenitud y armonía. Pues cada cambio se disfruta con
naturalidad, no se hace un problema de ello.
Además esa disposición positiva tiene un efecto multiplicativo, actúa
como atracción para con nuestro entorno. Con lo cual nuestra
relación e interacción con el mundo fluirá con generosidad y alegría.
Total que, siendo así, bien vale la pena intentar mejorar un poco, no?
PD:
Otro libro de la misma autora que puede resultar de ayuda al
respecto es 'La libertad de ser'. Mucho más amplio y detallado, su
contenido supone un profundo estudio de la naturaleza y el
comportamiento humanos. Su calidad es tal que casi es mejor no
precipitarse con su lectura, pues afrontar tanta información en una
etapa temprana del proceso de crecimiento personal puede
desalentar un poco o incluso desbordarnos, ya que su volumen
supone un reto considerable para su asimilación.
Haciendo una breve síntesis, algunos de los temas que aborda son:
La estructura del ser humano, de cómo vive apegado al ego, siendo
esto origen y consecuencia de sus problemas y tormentos, pues la
inmadurez supone existir atrapado en ciertos esquemas internos, que
generan el ciclo de la insatisfacción, de cómo aprender a reconocer
dichos automatismos propios, para su correcta 'disolución', de cómo
aprender a habitar nuestros tres cuerpos (mental, emocional y físico)
y cuidar y mantener su equilibrio, de cómo comprender y asimilar el
'origen' de los traumas que nos limitan y bloquean, de cómo asumir y
llevar a cabo la propia 'autoreparación', de cómo familiarizarse con
los distintos modelos básicos de comportamiento egótico, de cómo
buscar y acceder a un estado más elevado, maduro, libre, auténtico,
de cómo manifestar las virtudes del ser con plenitud, de cómo
desarrollar la voluntad y realizarse con verdadera entrega y
generosidad, de la importancia de la intención pura y clara, de la
calidad del momento, etc...
Básicamente: de cómo desprenderse del ego y vivir desde el alma, o
cómo disolver el miedo y manar amor.
Como se ve, es un empeño más que loable, pero que nadie se lleve a
engaño, la dificultad va pareja a lo elevado del propósito. Crecer es
una labor un tanto 'ingrata', pues exige y requiere, con cada avance,
mayor compromiso y responsabilidad (y tampoco es un estado
'permanente'), así que hay que ser especialmente cuidadoso y
comprensivo con uno mismo. Forjarse como ser maduro supone
esfuerzos y pruebas sin cuento (un poco como los trabajos de
Hércules), por lo que Paciencia y Constancia serán dos amigas
imprescindibles, pues el viaje se anuncia arduo y azaroso. Ánimo,
valiente (cree en ti mismo, tu puedes).
Pero mejor termino con un regalito, jeje. "Momo" de Michael Ende,
es un libro maravilloso, muy inspirador, es un buen ejemplo de
actitud y disposición centradas. Especialmente recomendado para
aquellos que van por la vida diciendo "no tengo tiempo". Nada más,
hasta pronto.
31/3/09
28/2/09
¿Amar o depender?
Bueno, ya que estamos en el mes del amor (por cortesía del
‘Cortinglés’) vamos a hablar de un libro que trata de eso mismo.
‘¿Amar o depender?’ de Walter Riso se lee con facilidad pues es
breve y claro. A través de su exposición desmantela por completo el
modelo típico de lo que entendemos por amor. Y es que la visión
romántica de la pareja perfecta y el amor-para-siempre es
tremendamente errónea y lo único que genera son problemas y
sufrimiento. Por naturaleza el ser humano tiene un instinto de
conservación que lo lleva a cuidar y proteger sus posesiones y a
mantener cubiertas sus principales necesidades. O sea que siempre
busca la seguridad. Pero la vida es cambio continuo, aquí tenemos el
problema, el hombre entra en conflicto con la vida cuando deja de
entenderla, cuando se resiste a los cambios y deja de adaptarse,
pretendiendo forzar la estabilidad, mantener lo alcanzado.
Esto resulta especialmente dramático en la pareja. Todo tiene un
principio y un final, las parejas se forman y se deshacen. Pero
algunos sujetos no soportan eso y su egoísmo les lleva a hacer todo
tipo de barbaridades, chantajes, absurdos, con tal de conservar la
unión. Ahí se revela lo complicado del afecto, que tiene mucho de
droga, y como tal crea adicción y, progresivamente, insatisfacción
pues el cuerpo enseguida se habitúa a lo que le das y por tanto cada
vez precisa de ‘dosis’ más altas para sentir ese placer. Con lo cual
quien queda enganchado a su pareja cada vez intenta ‘exprimirla’
más, se rompe el equilibrio, el respeto, la distancia necesaria y
comienza la posesión asfixiante.
Llegados a ese punto todo es daño, humillación, involución, se entra
en un juego degradante donde cada miembro consiente en sacrificar
una parte esencial de su ser con tal de mantener vivo el vínculo, se
tolera la manipulación, el engaño, lo que sea con tal de no afrontar
por uno mismo sus carencias. Se busca que la pareja compense,
llene, ese vacío, se la convierte en apoyo (muleta), se la carga de
responsabilidad y deberes hacia uno, se la vampiriza. Entonces se
detiene el crecimiento, la relación se vuelve perjudicial, viciosa,
perversa, las personas que caen en este tipo de dependencia
deforman su psique, atrofian su autonomía. Lo triste de tal situación
es que suele confundir y arrastrar con gran facilidad a ambos
miembros, con lo cual quedan mutuamente anulados e invalidados.
Por eso el amor es tan complicado, es campo ideal para el desarrollo
de parasitaciones inmaduras. Así que conviene no perder nunca el
norte y ver las cosas como son, sin dejarnos cegar por la pasión.
PD:
La otra cara de la moneda es asumir las relaciones sentimentales
como un juego (la vida es trueque, interacción, viaje, reto,
aventura). Y para ver esto una obra muy interesante es "El método",
de Neil Strauss. Que es un libro tremendamente divertido y curioso,
además de todo un fenómeno social. El autor relata en forma de
novela su experiencia de aprendizaje e introducción en el mundo de
la seducción. Con lo cual nos descubre un nuevo mundo,
sorprendente y fascinante, de transformación y superación personal.
La lectura nos muestra su progreso, su búsqueda y
perfeccionamiento de técnicas de aproximación y 'captación'
del sexo opuesto, y los resultados de todo eso (algunas escenas son
hilarantes, surrealistas).
Lo hace, además, de una forma muy amena, sincera y directa, con
lo que conecta a la perfección con el lector.
Ahora bien, este modelo tampoco es perfecto, cabe el riesgo de
volverse demasiado superficial e inmaduro (aunque parece
recomendable como iniciación). Total que, está claro, los extremos
son un problema. Demasiada rigidez (posesividad) o demasiada
'soltura' (frivolidad) no llevan a nada bueno. Así que lo complicado es
encontrar el equilibrio, el término medio donde todo fluya con
razonable naturalidad y armonía (premio al que lo alcance, jeje).
Mantener una relación plena y madura es interesante pues supone
vivir diferentes fases, numerosas oportunidades de desarrollo y
compartir abundantes experiencias enriquecedoras, gratificantes, y
todo siempre desde la libre voluntad de cada uno de los miembros de
la pareja (lo cual es una maravilla extraordinaria, si se hace bien).
Pero, como siempre, el crecimiento depende de uno mismo y no hay
que descuidarlo, combinando el 'trabajo' interno con el externo, sin
perder nunca el norte, nuestro camino.
Y ya vale de este tema, que soy un cansino, jeje. Un saludo.
‘Cortinglés’) vamos a hablar de un libro que trata de eso mismo.
‘¿Amar o depender?’ de Walter Riso se lee con facilidad pues es
breve y claro. A través de su exposición desmantela por completo el
modelo típico de lo que entendemos por amor. Y es que la visión
romántica de la pareja perfecta y el amor-para-siempre es
tremendamente errónea y lo único que genera son problemas y
sufrimiento. Por naturaleza el ser humano tiene un instinto de
conservación que lo lleva a cuidar y proteger sus posesiones y a
mantener cubiertas sus principales necesidades. O sea que siempre
busca la seguridad. Pero la vida es cambio continuo, aquí tenemos el
problema, el hombre entra en conflicto con la vida cuando deja de
entenderla, cuando se resiste a los cambios y deja de adaptarse,
pretendiendo forzar la estabilidad, mantener lo alcanzado.
Esto resulta especialmente dramático en la pareja. Todo tiene un
principio y un final, las parejas se forman y se deshacen. Pero
algunos sujetos no soportan eso y su egoísmo les lleva a hacer todo
tipo de barbaridades, chantajes, absurdos, con tal de conservar la
unión. Ahí se revela lo complicado del afecto, que tiene mucho de
droga, y como tal crea adicción y, progresivamente, insatisfacción
pues el cuerpo enseguida se habitúa a lo que le das y por tanto cada
vez precisa de ‘dosis’ más altas para sentir ese placer. Con lo cual
quien queda enganchado a su pareja cada vez intenta ‘exprimirla’
más, se rompe el equilibrio, el respeto, la distancia necesaria y
comienza la posesión asfixiante.
Llegados a ese punto todo es daño, humillación, involución, se entra
en un juego degradante donde cada miembro consiente en sacrificar
una parte esencial de su ser con tal de mantener vivo el vínculo, se
tolera la manipulación, el engaño, lo que sea con tal de no afrontar
por uno mismo sus carencias. Se busca que la pareja compense,
llene, ese vacío, se la convierte en apoyo (muleta), se la carga de
responsabilidad y deberes hacia uno, se la vampiriza. Entonces se
detiene el crecimiento, la relación se vuelve perjudicial, viciosa,
perversa, las personas que caen en este tipo de dependencia
deforman su psique, atrofian su autonomía. Lo triste de tal situación
es que suele confundir y arrastrar con gran facilidad a ambos
miembros, con lo cual quedan mutuamente anulados e invalidados.
Por eso el amor es tan complicado, es campo ideal para el desarrollo
de parasitaciones inmaduras. Así que conviene no perder nunca el
norte y ver las cosas como son, sin dejarnos cegar por la pasión.
PD:
La otra cara de la moneda es asumir las relaciones sentimentales
como un juego (la vida es trueque, interacción, viaje, reto,
aventura). Y para ver esto una obra muy interesante es "El método",
de Neil Strauss. Que es un libro tremendamente divertido y curioso,
además de todo un fenómeno social. El autor relata en forma de
novela su experiencia de aprendizaje e introducción en el mundo de
la seducción. Con lo cual nos descubre un nuevo mundo,
sorprendente y fascinante, de transformación y superación personal.
La lectura nos muestra su progreso, su búsqueda y
perfeccionamiento de técnicas de aproximación y 'captación'
del sexo opuesto, y los resultados de todo eso (algunas escenas son
hilarantes, surrealistas).
Lo hace, además, de una forma muy amena, sincera y directa, con
lo que conecta a la perfección con el lector.
Ahora bien, este modelo tampoco es perfecto, cabe el riesgo de
volverse demasiado superficial e inmaduro (aunque parece
recomendable como iniciación). Total que, está claro, los extremos
son un problema. Demasiada rigidez (posesividad) o demasiada
'soltura' (frivolidad) no llevan a nada bueno. Así que lo complicado es
encontrar el equilibrio, el término medio donde todo fluya con
razonable naturalidad y armonía (premio al que lo alcance, jeje).
Mantener una relación plena y madura es interesante pues supone
vivir diferentes fases, numerosas oportunidades de desarrollo y
compartir abundantes experiencias enriquecedoras, gratificantes, y
todo siempre desde la libre voluntad de cada uno de los miembros de
la pareja (lo cual es una maravilla extraordinaria, si se hace bien).
Pero, como siempre, el crecimiento depende de uno mismo y no hay
que descuidarlo, combinando el 'trabajo' interno con el externo, sin
perder nunca el norte, nuestro camino.
Y ya vale de este tema, que soy un cansino, jeje. Un saludo.
grados y drogas
Capítulo aparte merece el comentario sobre el amor entendido como
una droga. Lo primero de todo hay que entender bien qué es 'droga',
y para ello la mejor lectura que puedo recomendar es: "Del café a la
morfina", de Andrew Weil y Winifred Rosen.
El libro es un magnífico catálogo de todas las drogas habidas y por
haber, su procedencia, sus efectos y sus secuelas. Esta lectura es
muy recomendable pues ayuda a comprender la naturaleza de esa
materia. La conclusión a la que se llega es clara: El ser humano es el
único responsable de lo que hace con su vida. La madurez consiste
en saber hacer un buen uso de los recursos que la naturaleza nos
ofrece. El problema viene cuando se pierde la mesura, el control.
Por tanto hay que tener especial cuidado con lo que se
'experimenta'.
El mejor criterio que uno puede seguir es el de no exponerse a
riesgos innecesarios (jugar con fuego tal vez no sea tan buena idea
como parece).
Nunca hay que perder de vista lo que se hace, ni por qué se hace.
Recurrir a la droga es síntoma de inmadurez, se busca la evasión
fácil, eludir las dificultades, desentenderse de uno mismo. Errar es
humano, pero autodestruirse es sencillamente estúpido, hay muchas
otras maneras de 'perderse'.
Hay que conservar siempre un mínimo de dignidad, ser siempre
sincero con uno mismo, no autoengañarse. Por eso es bueno conocer
los desórdenes que originan estas sustancias. La 'droga' altera el
equilibrio del organismo y eso luego supone una grave contrapartida.
Además el cuerpo se 'adapta' (se apaña como buenamente puede) a
lo que le echen, por eso la diversión nunca dura mucho.
Perseguir esa 'dicha' efímera es una carrera perdida de antemano, y
terriblemente peligrosa, pues la 'tolerancia' obliga a aumentar la
dosis y el cuerpo ya no responde apenas, con lo cual estamos
directamente envenenándonos por nada. Menudo negocio, no?
La vida es implacable, ineludible, en su funcionamiento, todo abuso
tiene un precio, amargo y doloroso. Así que, elige bien tu camino,
conduce tu destino (no te apalanques en el infierno), aprende como
funcionan estas cosas y encuentra tu centro. No vuelvas loco a tu
cuerpo, así no te haces ningún favor (y deja ya de: tomar café /
fumar / beber / o lo que sea. No te sirve para nada).
una droga. Lo primero de todo hay que entender bien qué es 'droga',
y para ello la mejor lectura que puedo recomendar es: "Del café a la
morfina", de Andrew Weil y Winifred Rosen.
El libro es un magnífico catálogo de todas las drogas habidas y por
haber, su procedencia, sus efectos y sus secuelas. Esta lectura es
muy recomendable pues ayuda a comprender la naturaleza de esa
materia. La conclusión a la que se llega es clara: El ser humano es el
único responsable de lo que hace con su vida. La madurez consiste
en saber hacer un buen uso de los recursos que la naturaleza nos
ofrece. El problema viene cuando se pierde la mesura, el control.
Por tanto hay que tener especial cuidado con lo que se
'experimenta'.
El mejor criterio que uno puede seguir es el de no exponerse a
riesgos innecesarios (jugar con fuego tal vez no sea tan buena idea
como parece).
Nunca hay que perder de vista lo que se hace, ni por qué se hace.
Recurrir a la droga es síntoma de inmadurez, se busca la evasión
fácil, eludir las dificultades, desentenderse de uno mismo. Errar es
humano, pero autodestruirse es sencillamente estúpido, hay muchas
otras maneras de 'perderse'.
Hay que conservar siempre un mínimo de dignidad, ser siempre
sincero con uno mismo, no autoengañarse. Por eso es bueno conocer
los desórdenes que originan estas sustancias. La 'droga' altera el
equilibrio del organismo y eso luego supone una grave contrapartida.
Además el cuerpo se 'adapta' (se apaña como buenamente puede) a
lo que le echen, por eso la diversión nunca dura mucho.
Perseguir esa 'dicha' efímera es una carrera perdida de antemano, y
terriblemente peligrosa, pues la 'tolerancia' obliga a aumentar la
dosis y el cuerpo ya no responde apenas, con lo cual estamos
directamente envenenándonos por nada. Menudo negocio, no?
La vida es implacable, ineludible, en su funcionamiento, todo abuso
tiene un precio, amargo y doloroso. Así que, elige bien tu camino,
conduce tu destino (no te apalanques en el infierno), aprende como
funcionan estas cosas y encuentra tu centro. No vuelvas loco a tu
cuerpo, así no te haces ningún favor (y deja ya de: tomar café /
fumar / beber / o lo que sea. No te sirve para nada).
29/1/09
El placer de ser tú
Conócete a ti mismo. Esa ha sido, es y será siempre la principal tarea
del ser humano durante su paso por la vida. Este libro, escrito por
Paz Torrabadella y publicado en 2005 por la editorial Océano, sirve
como toma de contacto con las múltiples facetas y complejidades que
componen nuestro ser. Con un estilo muy directo y accesible la
autora nos ayuda a conocer y comprender los diferentes elementos.
Exponiéndolos brevemente y planteando pequeñas cuestiones y
ejercicios prácticos para una mejor asimilación de los mismos por
parte del lector. Y aunque su lectura parezca fluida y sencilla permite
un estudio más detenido y detallado de su contenido hasta extraer de
él todo su provecho y beneficio.
Nuestro ser consta de Cuerpo y Mente, eso ya se sabe pero falta
añadir un elemento, lo que nos rodea, el Mundo. Y de la profunda
interrelación de ellos tres surgen los distintos ‘materiales’ que
configuran nuestro conjunto. A saber: Pensamientos, Sentimientos,
Emociones, etc. Cada elemento tiene un funcionamiento y una razón
de ser específicos. Y la combinación de todo eso es lo que conforma
nuestra identidad, nuestro carácter, nuestro ego.
Conocer nuestra personalidad, nuestra forma de ser, es un paso
importante. El sistema más habitual usado para analizar este campo
es el del eneagrama, que divide el carácter en nueve tipologías
básicas. Todos tenemos un tipo predominante y unos cuantos otros
subyacentes. Es recomendable desarrollar la capacidad de
identificarlos, de integrarlos, reconociendo sus puntos de vista, sus
discursos, sus razonamientos. Saber aceptarlos en su imperfección
para así canalizarlos de la mejor manera posible, equilibrando las
carencias, exigencias y peticiones que, de no atenderlas, nos
lastrarán, bloquearán e impedirán desenvolvernos con libertad y
eficacia. O sea, se trata de conocerse bien por dentro para dejar de
autosabotearse, para poder seguir creciendo y avanzando.
Comprender esos mecanismos nos ayudará a apreciar de una
manera más adecuada nuestra naturaleza y a aceptarnos a nosotros
mismos más plena y profundamente. Así pues, con esto ampliaremos
nuestra consciencia y podremos discernir mejor nuestra esencia
última de todo aquello que la envuelve y modula, ya no nos
dejaremos arrastrar y confundir tanto por nuestros egos, sufriremos
menos tormentos y creceremos con nuestros errores en lugar de
perpetuarlos. Para terminar os animo a visitar nuestro blog,
donde podremos explayarnos algo más sobre el tema. Un saludo.
PD:
Bueno, sobre Paz Torrabadella puedo comentar alguna cosa más: Es
una gran persona y una magnífica profesional en su campo. Muy
activa, se dedica a organizar y coordinar actividades de grupo, muy
interesantes y fructíferas (tuve ocasión de participar durante un
tiempo en unas cuantas y ciertamente es una experiencia
enriquecedora) y ha escrito varios libros más (por si alguien desea
consultar información al respecto su web es:
http://www.mejoradelacomunicacion.com/).
A modo de complemento sobre el eneagrama y el autoconocimiento
puede recomendarse el libro 'Gimnasia emocional', de la misma
autora. Donde se presentan breves ejemplos de cada tipología que
permiten hacerse una idea más aproximada y concreta respecto a los
rasgos de carácter típicos, con lo cual se hace más asimilable y
comprensible la interiorización de las diferentes formas de ser y su
psicología interior. Al mismo tiempo se proponen ejercicios físicos
que ayudan a desbloquear y compensar las tensiones propias de
cada eneatipo.
Y para terminar ya con esta autora (que menuda publicidad le estoy
haciendo, jeje) también puede recomendarse su libro 'Cuestionarios
sobre ti', que reúne un extenso número de tests (bastante atractivos
y amenos de hacer) mediante los que se repasan las diferentes áreas
y aspectos que componen nuestra personalidad de una forma muy
completa y detallada, con lo cual, tras realizarlos todos, podemos
tener una visión global bastante aproximada y clara sobre nosotros
mismos y del grado de desarrollo de cada ámbito que nos conforma.
Claro que todo esto es sólo el principio, conocerse a uno mismo es
una tarea que concentra y exige bastante trabajo (mucha voluntad y
constancia), por ello lo más habitual y aconsejable es buscar alguna
práctica colectiva relacionada, para poder compartir, contrastar,
experimentar y asimilar adecuadamente todo.
Sin ese proceso interactivo avanzar puede hacerse arduo y
frustrante. Hay demasiada información 'extraña' y poca perspectiva
'externa' de nosotros mismos.
Seguro que quien esté interesado acabará encontrando algún lugar
adecuado que le sirva (y que no sea una secta, claro, jeje). Por de
pronto, curioseando por la red, he encontrado esto: 'Asociación
Aragonesa de Eneagrama (Librería La Lechuza de Atenea)' que a lo
mejor puede estar bien.
Y si no, pues calma, no hace falta apresurarse con estas cosas, que
el tiempo defina nuestro camino.
Ahora sí, ya para terminar, una recomendación cinematográfica:
'Angel-A', de Luc Besson, bastante reciente (2005), muy entretenida y
sugerente y que está directamente relacionada con todo esto de la
personalidad y de cómo los egos dominan y malogran a las personas
hasta llevarlas a su ruina si no aprenden a afrontarlos y aceptarlos
(afrontarse y aceptarse uno a sí mismo).
Nada más, un saludo.
del ser humano durante su paso por la vida. Este libro, escrito por
Paz Torrabadella y publicado en 2005 por la editorial Océano, sirve
como toma de contacto con las múltiples facetas y complejidades que
componen nuestro ser. Con un estilo muy directo y accesible la
autora nos ayuda a conocer y comprender los diferentes elementos.
Exponiéndolos brevemente y planteando pequeñas cuestiones y
ejercicios prácticos para una mejor asimilación de los mismos por
parte del lector. Y aunque su lectura parezca fluida y sencilla permite
un estudio más detenido y detallado de su contenido hasta extraer de
él todo su provecho y beneficio.
Nuestro ser consta de Cuerpo y Mente, eso ya se sabe pero falta
añadir un elemento, lo que nos rodea, el Mundo. Y de la profunda
interrelación de ellos tres surgen los distintos ‘materiales’ que
configuran nuestro conjunto. A saber: Pensamientos, Sentimientos,
Emociones, etc. Cada elemento tiene un funcionamiento y una razón
de ser específicos. Y la combinación de todo eso es lo que conforma
nuestra identidad, nuestro carácter, nuestro ego.
Conocer nuestra personalidad, nuestra forma de ser, es un paso
importante. El sistema más habitual usado para analizar este campo
es el del eneagrama, que divide el carácter en nueve tipologías
básicas. Todos tenemos un tipo predominante y unos cuantos otros
subyacentes. Es recomendable desarrollar la capacidad de
identificarlos, de integrarlos, reconociendo sus puntos de vista, sus
discursos, sus razonamientos. Saber aceptarlos en su imperfección
para así canalizarlos de la mejor manera posible, equilibrando las
carencias, exigencias y peticiones que, de no atenderlas, nos
lastrarán, bloquearán e impedirán desenvolvernos con libertad y
eficacia. O sea, se trata de conocerse bien por dentro para dejar de
autosabotearse, para poder seguir creciendo y avanzando.
Comprender esos mecanismos nos ayudará a apreciar de una
manera más adecuada nuestra naturaleza y a aceptarnos a nosotros
mismos más plena y profundamente. Así pues, con esto ampliaremos
nuestra consciencia y podremos discernir mejor nuestra esencia
última de todo aquello que la envuelve y modula, ya no nos
dejaremos arrastrar y confundir tanto por nuestros egos, sufriremos
menos tormentos y creceremos con nuestros errores en lugar de
perpetuarlos. Para terminar os animo a visitar nuestro blog,
donde podremos explayarnos algo más sobre el tema. Un saludo.
PD:
Bueno, sobre Paz Torrabadella puedo comentar alguna cosa más: Es
una gran persona y una magnífica profesional en su campo. Muy
activa, se dedica a organizar y coordinar actividades de grupo, muy
interesantes y fructíferas (tuve ocasión de participar durante un
tiempo en unas cuantas y ciertamente es una experiencia
enriquecedora) y ha escrito varios libros más (por si alguien desea
consultar información al respecto su web es:
http://www.mejoradelacomunicacion.com/).
A modo de complemento sobre el eneagrama y el autoconocimiento
puede recomendarse el libro 'Gimnasia emocional', de la misma
autora. Donde se presentan breves ejemplos de cada tipología que
permiten hacerse una idea más aproximada y concreta respecto a los
rasgos de carácter típicos, con lo cual se hace más asimilable y
comprensible la interiorización de las diferentes formas de ser y su
psicología interior. Al mismo tiempo se proponen ejercicios físicos
que ayudan a desbloquear y compensar las tensiones propias de
cada eneatipo.
Y para terminar ya con esta autora (que menuda publicidad le estoy
haciendo, jeje) también puede recomendarse su libro 'Cuestionarios
sobre ti', que reúne un extenso número de tests (bastante atractivos
y amenos de hacer) mediante los que se repasan las diferentes áreas
y aspectos que componen nuestra personalidad de una forma muy
completa y detallada, con lo cual, tras realizarlos todos, podemos
tener una visión global bastante aproximada y clara sobre nosotros
mismos y del grado de desarrollo de cada ámbito que nos conforma.
Claro que todo esto es sólo el principio, conocerse a uno mismo es
una tarea que concentra y exige bastante trabajo (mucha voluntad y
constancia), por ello lo más habitual y aconsejable es buscar alguna
práctica colectiva relacionada, para poder compartir, contrastar,
experimentar y asimilar adecuadamente todo.
Sin ese proceso interactivo avanzar puede hacerse arduo y
frustrante. Hay demasiada información 'extraña' y poca perspectiva
'externa' de nosotros mismos.
Seguro que quien esté interesado acabará encontrando algún lugar
adecuado que le sirva (y que no sea una secta, claro, jeje). Por de
pronto, curioseando por la red, he encontrado esto: 'Asociación
Aragonesa de Eneagrama (Librería La Lechuza de Atenea)' que a lo
mejor puede estar bien.
Y si no, pues calma, no hace falta apresurarse con estas cosas, que
el tiempo defina nuestro camino.
Ahora sí, ya para terminar, una recomendación cinematográfica:
'Angel-A', de Luc Besson, bastante reciente (2005), muy entretenida y
sugerente y que está directamente relacionada con todo esto de la
personalidad y de cómo los egos dominan y malogran a las personas
hasta llevarlas a su ruina si no aprenden a afrontarlos y aceptarlos
(afrontarse y aceptarse uno a sí mismo).
Nada más, un saludo.
el ajedrez ya no es lo que era
Windows Vista es un sistema operativo nefasto y desafortunado que
quedará en el olvido justamente. Sin embargo, en su edición más
completa, incluye un elemento más que interesante y atractivo. Se
trata del Chess Titans, un juego estupendo para iniciarse en el
mundo del ajedrez, pues tiene la característica de indicar todos los
movimientos posibles cuando señalas una pieza de tu color. La pega
de este juego es que, de momento, no hay forma de conseguirlo
para Windows Xp, por lo que no queda más remedio que buscar
otras alternativas si se está interesado en algo parecido.
El mejor sustituto que he tenido ocasión de probar es el Shaag
Chess, que se le parece bastante y encima es gratuito (se puede
descargar desde esta dirección:
http://www.gamesbyscott.com/games.htm) y proporcionará
abundantes horas de entretenimiento y aprendizaje a quien le
coja el tranquillo, ya que la dificultad de la computadora está
bastante bien calibrada y responde con prontitud y fluidez en los
niveles medios.
A modo de curiosidad cabe mencionar la página
http://www.pathguy.com/chess/ChessVar.htm
donde se pueden probar multitud de variaciones y variantes, de lo
mas pintorescas y chocantes, del ajedrez clásico (para quienes ya lo
tengan muy manido y les resulte aburrido). Y la verdad es que se
pueden encontrar modificaciones curiosas, como los peones
explosivos, que eliminan todo lo que alcance su onda expansiva, o el
tablero que se va desintegrando conforme cambias de casilla, o las
piezas que absorben el poder de las que se comen, o (el que más me
fascina) el stealth chess.
Donde las piezas únicamente se muestran a medias (sin revelar su
identidad) cuando se mueven, y que todavía podría mejorarse un
poco más si fueran completamente invisibles todo el rato (como en
hundir los barcos, vamos. Cada uno ve sus piezas pero no las del
contrincante) y de repente zas! te desaparece una pieza o algo te
hace jaque vete a saber desde dónde o cómo. Apasionante, no
creéis? jeje.
quedará en el olvido justamente. Sin embargo, en su edición más
completa, incluye un elemento más que interesante y atractivo. Se
trata del Chess Titans, un juego estupendo para iniciarse en el
mundo del ajedrez, pues tiene la característica de indicar todos los
movimientos posibles cuando señalas una pieza de tu color. La pega
de este juego es que, de momento, no hay forma de conseguirlo
para Windows Xp, por lo que no queda más remedio que buscar
otras alternativas si se está interesado en algo parecido.
El mejor sustituto que he tenido ocasión de probar es el Shaag
Chess, que se le parece bastante y encima es gratuito (se puede
descargar desde esta dirección:
http://www.gamesbyscott.com/games.htm) y proporcionará
abundantes horas de entretenimiento y aprendizaje a quien le
coja el tranquillo, ya que la dificultad de la computadora está
bastante bien calibrada y responde con prontitud y fluidez en los
niveles medios.
A modo de curiosidad cabe mencionar la página
http://www.pathguy.com/chess/ChessVar.htm
donde se pueden probar multitud de variaciones y variantes, de lo
mas pintorescas y chocantes, del ajedrez clásico (para quienes ya lo
tengan muy manido y les resulte aburrido). Y la verdad es que se
pueden encontrar modificaciones curiosas, como los peones
explosivos, que eliminan todo lo que alcance su onda expansiva, o el
tablero que se va desintegrando conforme cambias de casilla, o las
piezas que absorben el poder de las que se comen, o (el que más me
fascina) el stealth chess.
Donde las piezas únicamente se muestran a medias (sin revelar su
identidad) cuando se mueven, y que todavía podría mejorarse un
poco más si fueran completamente invisibles todo el rato (como en
hundir los barcos, vamos. Cada uno ve sus piezas pero no las del
contrincante) y de repente zas! te desaparece una pieza o algo te
hace jaque vete a saber desde dónde o cómo. Apasionante, no
creéis? jeje.
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